"Las marcas históricas están para romperse" deben haber pensado los jugadores de Orlando cuando les dijeron que Boston, la franquicia más ganadora de la NBA, nunca llegó a un sexto partido luego de arrancar una serie con ventaja de 3 a 0 . Ese récord se rompió este miércoles, cuando el Magic venció a los Celtics por 113 a 92 y se puso 2 - 3 en la final del Este.
A los de Doc Rivers no les salió una bien en toda la noche: Kendrick Perkins fue expulsado tras dos técnicas y no podrá estar en el próximo cotejo por acumular siete en la postemporada, Glen Davis y Marquis Daniels abandonaron el parquet con fuertes contusiones dejando dudas acerca de su presencia el viernes y Rajon Rondo y Rasheed Wallace terminaron con sendas molestias.
Frente a este panorama, el Magic se ilusiona con dar vuelta la serie de la mano. Si se tiene en cuenta que comenzaron a entrar los tiros de tres (13 de 25 anoche), que Dwight Howard tendrá menos resistencia en el poste bajo y que Jameer Nelson está jugando el mejor básquet de su carrera, entonces concluimos que los de Stan Van Gundy han cambiado su presente y darán una batalla inimaginable hace sólo un par de días.
Este jueves a las 22, con televisación de Space, se llevará a cabo en Los Angeles el quinto cotejo de la definición del Oeste entre Lakers y Suns, que está empatada en dos victorias por bando. Phil Jackson y los suyos deberán hacer frente a una defensa zonal que, en los últimos partidos, presionó constantemente a Kobe Bryant y Pau Gasol, por lo que tendrán que aparecer los tiros a larga distancia de Derek Fisher, Ron Artest y Lamar Odom. Phoenix seguramente continuará con ese dispositivo, aunque habrá que ver si en Hollywood los árbitros son iguales de permisivos a lo que fueron en el desierto de Arizona.
|