Sobre el final del tercer cuarto, con el partido muy parejo, Dirk Nowitzki le dio un codazo sin intención a Emanuel Ginóbili y le quebró la nariz. El argentino tuvo que ser atentido en el vestuario y se dudaba sobre su regreso. Pero volvió con todo en el último parcial, en el que anotó 11 de sus 15 puntos para guiar a los Spurs a una victoria sobre Dallas por 94 a 90 y darle a San Antonio la ventaja en la serie por 2 a 1.
El clásico texano fue un verdadero partidazo, con dos equipos cargados de figuras, que se conocen a la perfección y que se odian quizás como ningunos otros en la NBA. Fue un lujo poder ver la puntería de Nowitzki (35 tantos), la resurrección de Tim Duncan, autor de 25 y MVP de la serie, y la velocidad precisa de Tony Parker (23 puntos). Ginóbili, por su parte, acompañó sus 15 anotaciones con 5 rebotes, 7 asistencias y 3 robos. El próximo enfrentamiento será el domingo y podrá verse por Space a partir de las 20 hs.
En los otros cotejos del viernes, Boston ganó en Miami con doble sobre la chicharra de Paul Pierce que selló el 100 a 98 final, que pone a los Celtics a un paso de la siguiente ronda; y Utah venció en su casa a Denver por 105 a 93 y está 2 a 1 arriba.
Hoy a las 20, Milwaukee buscará su primera victoria en el choque ante Atlanta. Para eso será necesario que Carlos Delfino se amigue con el aro y que mejore la defensa en conjunto de los Bucks. |