Se vienen las navidades y en Generación Dorada no escatimamos los regalos. En este caso, la propuesta para alegrar las fiestas pasa por las risas y las explosiones marca ACME. Claro, estamos hablando de LOONEY TUNES B-BALL.
En mayo de 1995 la empresa Sculptured Software lanzó al mercado un videojuego que mezclaba dos grandes factores de éxito a nivel mundial: el basket y los Looney Tunes. Por supuesto que esa mágica combinación pegó enseguida en el público; tal es así que, un año más tarde, saldría a la luz la famosísima película Space Jam, dirigida por Joe Pytka.
Pero lo que nos interesa es este LOONEY TUNES B-BALL, de jugabilidad más que sencilla y con algunos detalles picantes que le agregan diversión al videogame. Esta es la pantalla de inicio que, en vez de incluir un parquet, presenta un plató de cine:
Otro invento que sale bien, y van...
LOONEY TUNES B-BALL tiene pocas opciones de juego, por no decir las clásicas. En principio (si bien es fijo el 2-contra-2) se puede elegir entre 1 o 2 jugadores o ambos contra la máquina. Y también entre los modos “amistoso” o “torneo”.
Ahora bien, lo gracioso pasa por seleccionar el nivel de locura -“Wacky meter”- y los personajes que van a ser parte de nuestro equipo. Obviamente, contamos con la fauna más variopinta de la Warner, incluyendo al Pato Lucas, Bugs Bunny y el demonio de Tasmania, entre otros.
El Pato Lucas sería un Charles Barkley, pero con varios kilos menos…
A la hora de lucirse en el playón, todo es válido; Como vimos en ARCH RIVALS (1992), no hay regla que valga y los equipistas se valen de lo que sea para intentar ganar o hacer perder a su rival. Para ello, deben recolectar unas gemas que se dispersan en la cancha y que otorgan créditos para gastar en movimientos estratégicos. Pero ustedes deben saber que, en el mundo de los Looney Tunes, lo que sea significa disparar rayos, lanzar tortas o embocar un triple haciendo rebotar la naranja contra el suelo:
Como verán, en LOONEY TUNES B-BALL los gráficos son de primerísima calidad y la música, si bien intrascendente, es
funcional al juego. Todo esto se ve mejorado cuando notamos que cada engendro tiene sus movimientos especiales o, como
nos gusta decir a nosotros, sus signature moves. Les recomendamos, entonces, que echen un vistazo a cada personaje
porque el nivel de locura es infinito:
Yosemite Sam imitando a Dominique Wilkins…
Para ir cerrando esta entrega, hay que decir que LOONEY TUNES B-BALL pertenece a esa clase de juegos como NBA JAM o, más cerca en el tiempo, NBA SHOWTIME: videogames tremendamente adictivos, divertidos y que se pueden disfrutar de a dos jugadores. En este caso en particular, el golpe de efecto es la aparición de los personajes animados de la Warner que -al estilo de los cartoons- no se cansan de las bombas y las bufonerías. LOONEY TUNES B-BALL es, en definitiva,el basket llevado al mundo de Bugs Bunny y compañía.
A continuación, los dejamos con un video de LOONEY TUNES B-BALL (1995):
Tiempo muerto
Como siempre, les decimos que para jugar LOONEY TUNES B-BALL (1995) tienen a mano la web en donde pueden descargar Zsnes, el mejor emulador que hay para la consola Super Nintendo, sistema para el que fue diseñado el videogame:
Y recuerden: sin el Rom –el cartucho reducido a un simple archivo virtual- no pueden hacer andar el juego. Aquí está el link con el Rom de LOONEY TUNES B-BALL (1995) para Super Nintendo:
Para arrancar el videojuego, sólo tienen que instalar el emulador Zsnes y luego, seleccionar el archivo descomprimido (Looney Tunes Basketball (E).smc) en la opción Game => Load.