Esteban Batista: "La NBA no me quita el sueño ”
De
la mano de Julio Lamas llegó a la Argentina para darle un salto de
calidad a Libertad y a nuestra Liga Nacional y realmente lo hizo. El
uruguayo Esteban Batista aterrizó en Sunchales para jugar la última
etapa de la competencia argentina y habló con Generación Dorada para
contar sus experiencias vividas en la NBA, en Europa y en la selección
charrúa. Sus anécdotas con súper estrellas como Shaquille O’Neal y
Kevin Garnett.
¿Te sentís orgulloso por ser el primer uruguayo en jugar en la NBA?
Obviamente
que tener ese privilegio de ser el primer jugador en llegar a la NBA de
mi país es un orgullo y una linda responsabilidad para los jóvenes que
vienen detrás, para que vean que realmente se puede llegar y cumplir los
sueños.
¿Qué compañero o rival en la NBA te sorprendió más?
Hoy
por hoy mantengo una amistad con Josh Childress, que fuimos compañeros
en los Hawks, pero el que más me sorprendió fue Kevin Garnett. Cuando
estuve en la pretemporada con ellos me pareció muy humilde, pese a que
es una gran estrella. Además, verlo entrenar es increíble. Tuvo un par
de detalles conmigo que me demostraron que es un grande de verdad.
¿Tenés anécdotas o situaciones extrañas con alguna súper estrella de la NBA?
Anécdotas
hay un montón en mi pasaje por la NBA, pero me acuerdo de una en la que después de un partido contra el Heat, Shaquille me mandó sus
zapatillas autografiadas después de que sin querer me metiera un codazo
que casi me deja KO.
¿Hay muchas diferencias entre el básquet sudamericano y el europeo?
Creo
que en Europa se juega más estructurado y obviamente el poder económico
también es un gran factor que lo diferencia por la calidad de sus
jugadores. Pero el estilo es parecido.
¿Y entre el europeo y la NBA?
La
NBA es un juego más explosivo, atlético que el europeo. En la NBA se
improvisa mucho más que en Europa. Uno es súper organizado y el otro
más individualista creo yo.
¿Qué te faltó para mantenerte en la NBA?
No
se qué me faltó, seguramente una chance de poder jugar, estar en la NBA
no era algo que yo quería, preferí ir a Europa y poder pelear y tener
mi chance de jugar y ganar minutos. También influye que me tocó ir con
22 años pero no me arrepiento de nada, disfruté al máximo esa
experiencia.
¿Te hubiese gustado jugar en el Real Madrid?
Obviamente
que es algo que me gustaría muchísimo. Real Madrid es un grande
dormido en Europa y creo que, como en el fútbol, a cualquier jugador le
gustaría poder jugar ahí, ojalá algún día se pueda dar esa posibilidad.
¿Cómo encontraste el básquet argentino? ¿Qué te gusta y qué no de nuestra Liga?
La
Liga me sorprendió para bien. Hay buen nivel, es exigente, física y con
muy buenos equipos. Me voy a llevar una muy buena impresión de esta
Liga. Lo único que no está tan bueno son los viajes largos.
¿Te
falta jugar un mundial con la selección para completar una carrera
exitosa con la celeste? ¿Qué crees que le falta al básquet uruguayo
para dar el gran salto?
Yo
creo que estamos en un momento justo de lograr algo tan importante como
la clasificación a un mundial, ya hace más de 20 años que no vamos a
uno. Este grupo hace 6 años que viene jugando junto y está en
condiciones de dar ese salto de calidad para lograr un puesto en México.
¿Maccabi está a la altura de los equipos de la NBA? ¿Cómo viviste el Final Four?
Maccabi
es un grande de Europa, una gran historia dentro del básquet europeo,
seguramente no esté a la altura de los Celtics pero sí creo que están
al mismo nivel que varios equipos NBA. Con respecto a mi experiencia en
la Final Four fue increíble poder jugar la final de la Euroliga, a
pesar de que quedamos subcampeones; son cosas que con el tiempo las
valoraré mejor. Obviamente que me quedo ese sabor amargo por no haberla
ganado.
¿Cómo es vivir en una ciudad rodeada de conflictos como Tel Aviv?
Tel
Aviv es una cuidad con un ritmo europeo donde no te das cuenta de nada.
Yo estuve ahí 18 meses y nunca viví ninguna situación rara ni de
peligro. Obviamente que los problemas existen pero eran en Gaza, y eso
está a dos horas de Tel Aviv. Mi experiencia fue muy buena en esa cuidad
también.
¿Tenés pensado volver a la NBA en un corto plazo o preferís tener más minutos en Europa o Argentina?
Hoy
por hoy tengo 25 años y la verdad no se qué puede pasar, capaz que
tenga la chance de poder volver o no. Hoy no me quita el sueño. Quiero
es seguir creciendo y poder seguir disfrutando de jugar al básquet pero
sería lindo volver.
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